Sobre esta receta
¿Alguna vez te preguntaste cómo consiguen en Starbucks hacer unas galletas tan tiernas, pero a la vez tan crujientes? Pues hoy os traigo la receta de las galletas más deliciosas que he probado nunca. Solas, con pepitas, M&M’s… Se pueden acompañar con todo tipo de ingredientes, y todos combinan a la perfección con esta masa tan deliciosa.
Son unas galletas muy fáciles de hacer; además la masa además se puede congelar para comerlas recién hechas por la mañana, sin necesidad de encender el horno, únicamente con la magia de tu Air Fryer.

Ingredientes
115 g de mantequilla sin sal, derretida y ligeramente enfriada
150 g de azúcar moreno
115 g de azúcar blanco
180 g de harina de trigo
1/2 cucharadita de bicarbonato de socio
1 cucharadita de sal (usa 1/2 si lo prefieres)
1 huevo grande
200 g de pepitas de chocolate + más para decorar
1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
Escamas de sal, para decorar (opcional)
Preparación
Los pasos a seguir para crear estas deliciosas galletas son muy sencillos:
1.Derrite la mantequilla.
Derrite la mantequilla en el microondas a una temperatura media. Pon una tapa al recipiente antes de calentarlo para que la mantequilla no explote por todo el microondas.
Una vez calentada, déjala enfriar un poco a un lado. De esta manera, evitarás que los huevos se corten al añadirlos a la masa.
2. Añade los azúcares, el huevo y la vainilla.
Añade a la mantequilla templada el azúcar blanco y el azúcar moreno, y mezcla bien con unas varillas hasta que se integren todos los ingredientes. La mezcla debería parecer un poco montada o espumosa. El color debería cambiar de amarillo a crema.
A continuación, añade también el huevo y mezcla bien.
3. Incorpora poco a poco la harina, el bicarbonato y la sal.
Con la ayuda de un colador, integra la harina en la masa en unas dos tandas aproximadamente. Cuando termines con la primera mitad de la harina, cuela también el bicarbonato y añádelo a la masa junto con la sal.
En este paso, la masa espesará un poco, por lo que las varillas no servirán. Yo recomiendo usar un tenedor para mezclar a partir de aquí.
4. Momento del chocolate.
Esta es mi parte favorita, añade las pepitas de chocolate que quieras. Yo, además de poner pepitas, troceo varias onzas de chocolate y las integro en la masa. También puedes añadir M&M’s u otros dulces.
Ten cuidado con el chocolate blanco, porque suele quemarse en el horno. Te recomiendo que lo añadas al sacar la masa del horno.
5. Refrigera la masa.
Cubre el bol con papel film o transparente y deja que la masa enfríe durante mínimo una hora en la nevera. De esta manera, al formar las bolas nos será más sencillo y evitaremos que la masa se deshaga en el horno y mantengan un poco la forma y consistencia.
6. Forma bolas y hornea.
Precalienta el horno a 180 °C con calor por arriba y por abajo, o bien a 160 °C con ventilador.
Con la ayuda de una cuchara o cuchara de helado, forma bolas y colócalas en una bandeja de horno previamente cubierta con papel para hornear, a una distancia de entre 6 y 10 cm las unas de las otras (unos 4/5 dedos). De esta manera, no se tocarán al hornear. En una bandeja de horno media, cabrán aproximadamente unas 6 galletas.
Yo aprovecho este momento para añadir más pepitas a la masa, en la parte superior de las bolas y presionando un poco para que no se caigan durante el horneado.
Recomiendo aplastar un poco la masa para ayudar a que tomen la forma correcta. Aquí tenéis un ejemplo visual de cómo dejo la masa para hornearla.

A continuación, hornearemos las galletas de 8 a 10 minutos y las retiraremos inmediatamente. Puede parecer que aún estén un poco crudas por el centro, pero eso es lo que les da esta textura tan suave y masticable.